Está colocada en la zona de huerta en protesta por el derribo de una histórica masía
La caseta de madera que la plataforma Salvem Catarroja tiene desde hace más de dos meses junto a las ruinas de la Masía de l’Hort dels Mestres apareció el viernes por la noche casi completamente destrozada.
Se trata del segundo asalto que la instalación sufre en nueve días y, de nuevo, se aprovechó una salida del grupo, que asistió a una conferencia sobre el patrimonio de Catarroja en el Ateneo Libertario Al Margen de Valencia.
La caseta está instalada en la zona de huerta que quedará afectada por la macrourbanización Nou Mil.lenni, para albergar la protesta que el grupo mantiene desde que la masía apareció destruida.
En este segundo asalto, los autores retiraron todas las pancartas que pedían la reconstrucción de la masía y causaron numerosos destrozos en la caseta. En concreto, rompieron la pared frontal, que fue encontrada en el suelo, así como los cristales y las ventanas.
El grupo encontró en el interior piedras de gran tamaño, marcas de patadas en las paredes y trozos del revestimiento arrancados y desparramados. La caseta ha quedado prácticamente inservible.
Ante este segundo “acto violento antidemocrático” -en el primero les llenaron la zona de pintadas y les robaron-, el grupo opina que los autores quieres atemorizarlos aunque “lo que están consiguiendo es que tengamos más fuerza y más ganas de defender nuestro patrimonio y de luchar contra la especulación urbanística”.
“Quien es capaz de derrumbar un edificio del siglo XVIII, ¿no será capaz de romper una caseta de madera?“, se preguntan.

